jueves, 9 de marzo de 2017

Espero pronto - Columna San Cadilla Norte - 09 Marzo 2017



Espero pronto

Se vienen noticias en el beisbol de esta Ciudad. La tengo, pero espero pronto poderla soltar.

No es momento, pero sé que está tan bien guardada, que no saldrá.

Es información de beisbol que interesa a la afición regia y a los amantes de la pelota de otras ciudades.

Mientras llega el momento, vámonos al futbol.

Le gusta Guido

Pandilla es un gran equipo, eso lo digo yo porque lo veo. Va bien en la Liga, ya está en Cuartos en la Copa MX y llegará a la Final derrotando a Puebla y luego a Chivas, pero...

"Ya sabía de la lesión de Dorlan, pero no que lo alejaría dos semanas. Cuando lo oí en la mañana sí se me vino rápido a la mente la falta que va a hacer. Es nuestro motor arriba. Somos un equipo, pero es como si a Tigres le quitas a (Guido) Pizarro".

Ouch, así de plano me lo dijo mi Judas Pandi. Un jugador de nivel, no de medio pelo.

"Somos un equipo, pero es como si a Tigres le quitas a Pizarro".

PD: Creo que le gusta el volante argentino de los felinos.

Juego aéreo

El martes causó revuelo un vuelo (sííí, es "rebusnancia") que se retrasó porque dos "jugadores" del Santos Laguna, que viajaba de Torreón a Aguascalientes -con escala en CDMX-, fueron bajados del avión.

Todo mundo decía que eran dos jugadores, pero la historia real, casi como sucedió, aquí les va, y contada por mi Judas Santo, que ooobvio iba en el avión.

Videos en redes mostraron a Nicolás Navarro y Benjamín Macias, del cuerpo técnico, siendo forzados a salir de la aeronave tras desobedecer las indicaciones del capitán de apagar teléfonos celulares.

Resulta que, en efecto, algunos elementos del equipo usaron sus teléfonos después de que el capitán informó que el despegue se había retrasado 30 minutos.

Tras avisarle del retraso a quien fuera necesario, la mayoría guardó sus dispositivos (qué formal se oye, pero bueno), pero Navarro se puso a ver una película en su tableta, en modo avión (creo que era "Las Ficheras 2", con Lalo El Mimo y Sasha Montenegro, creo, pero es lo de menos).

Diiicen que de repente apareció una sobrecargo muy prepotente y cuestionó a gritos al ex portero, quien le explicó que nomás estaba mirando una película, pero que, sin problema, la quitaba.

"La azafata fue bastante prepotente, y no fueron jugadores, eso te lo aseguro, fueron integrantes del cuerpo técnico... faltaban 30 minutos y ella quería que ya los apagáramos. Se pasó de prepotente", me comenzó a contar.

Peeero minutos más tarde regresó la sobrecargo, acompañada, y comenzaron los gritos.

"¿No entienden que desobedecer estas indicaciones es un delito federal?", le gritaron a Navarro, quien nomás los miraba con carita de sorpresa del WhatsApp.

El héroe santista

Como el borlote se hacía grande, el preparador físico, Guillermo Hernández -un pan de Dios-, preguntó la razón del alboroto.

Uno de los jugadores, quien estaba dormido, despertó y mostró su faceta de cliente molesto.

Les dijo a los gritones que no había necesidad de hablar así, que le bajaran a su tono porque los del Santos -todos- atenderían las indicaciones. Parecía haber resultado, porque ambos empleados se marcharon.

Pero ¡tóóómala!, que regresan y le dicen que, por andar de vengador anónimo, tenía que bajarse del avión junto con Navarro y al preparador físico, a quien se le quitó lo buena onda y amenazó con demandar a Aeroméxico.

"Bueno, usted no se baje", le dijeron a Hernández, pero apuntaron a Navarro y al futbolista, "pero ustedes dos, sí".

Pues el jugador dijo que no se bajaba y que también iba a demandar.

Para esto, entre el retraso y la gritadera, los demás pasajeros ya se habían puesto histéricos, así que los santistas decidieron no hacerla más de emoción y bajarse, porque el capitán estaba terco en que no despegaría hasta que los rijosos abandonaran su avión.

Pues ahí iban los dos: Navarro y el jugador -un mediocampista muy tatuado- resignados a esperar otro vuelo, cuando Macías, masajista, se vistió de héroe.

"No, tú tienes que jugar mañana, yo me sacrifico por el equipo", le dijo al futbolista, mientras lo detenía con un brazo extendido.

Macías le quitó la gorra al jugador y tomó asiento en su lugar. Entonces llegaron los federales y se llevaron a Navarro y a Macías. Querían bajar a dos... ¡y a dos bajaron!

En el momento todos acusaron a Santos de revoltosos y en redes sociales les tiraron. Yo en Twitter exhibí la foto donde comenzaba todo este problema.

La versión de quien iba ahí y vio todo, fue esa, y le creo, porque es un gran Judas.

Eso dirigido al señor Irarragorri, quien acusa a un sector sector de la afición regia de insoportable, cuando en su estadio se suscitó un grave problema.

Hoy se reconoce que los jugadores de Santos no hicieron desmán alguno en el avión.

Ojalá todos reconociéramos cuando se exagera en algún comentario, como lo ha hecho alguna vez el presidente del Santos.

Mail: sancadilla@elnorte.com
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