martes, 21 de marzo de 2017

Hostilidad declarada - Columna San Cadilla Reforma - 21 Marzo 2017



Hostilidad declarada

En la visible guerra que se ha desatado entre los clubes de la Liga MX y los árbitros empiezan a aparecer hechos que nos indican que la cosa no solo no va a mejorar, sino que va a empeorar.

Hace muchos años se acuñó aquella frase de "las cosas que pasan en la cancha se quedan en la cancha" y esto aplicaba a las pláticas entre los futbolistas y los silbantes. Sin embargo, a raíz del paro arbitral que fastidió una jornada y que fue detenido al castigar un año a dos jugadores, parece que las reglas han cambiado y no tardamos en escuchar algo como lo que afirmó el contención de Pumas, Abraham González, quien sin ningún empacho reveló ante los micrófonos la confesión que el juez central Marco Ortiz les hizo en los vestidores al aceptar que Oribe Peralta cometió falta en la jugada que acabó en el segundo gol del América el domingo en CU y hasta les dijo que el tanto no debió subir al marcador.

Si acaso esto no fuera cierto, los señores silbantes, tan raudos y veloces para protestar, ya habrían publicado un desmentido y habrían pedido acción disciplinaria contra el jugador español de los Pumas, pero más de 24 horas después nadie decía "esta boca es mía", lo que me lleva a pensar que es cierta la confesión de Ortiz, quien así estaría aceptando un error muy grande que debería tener consecuencias para él, primero por la pifia en sí, y luego por andar platicándoselo a los futbolistas en estos "tiempos violentos".

Dicen que esto ha sucedido desde siempre, pero apareeentemente, a partir de la Jornada 11 del Clausura 2017, no habrá plática que se quede en lo oscurito, porque los ánimos de jugadores y clubes contra los árbitros les va a dar bien poco margen de error a los de negro y, por lo que parece, pues ya ni van a poder hablar con nadie, no vaya a ser que los ventilen...

Triste consuelo

Después de que el América fue a profanar su casa por enésima ocasión en los últimos años y que tuvieron que ver muy de cerca los goles de Silvio Romero y Oribe Peralta, al menos los barristas de La Plus tienen un pequeño consuelo: entraron a ver perder a sus Pumas con un descuentazo envidiable.

Me contaron que si bien los integrantes de este grupo de animación berreraron cuando la directiva auriazul les quitó los privilegiados lugares que gozaron en la zona central del Palomar en el Olímpico Universitario, en la negociación final no les fue tan mal, pues Rodrigo Ares de Parga, presidente del Patronato del Club Universidad, les respetó los súper precios que ya disfrutaban desde sus tiempos del Palomar.

De tal suerte, sin importar la jerarquía del rival que visite Ciudad Universitaria, ya sea Chiapas o América, cada compadre de La Plus desembolsa nada más 50 pesitos por juego, o sea, unos 150 pesos en promedio menos de lo que cuesta la entrada en la localidad a donde los mandaron... Con semejante descuentazo, hasta yo me voy sin repelar a la Cabecera Norte, ¿a poco no?

Mail: san.cadilla@reforma.com 
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